La Confraternidad Nacional de Jóvenes Evangélicos (CONAJE), sostiene que la falta de confianza en los líderes políticos, la desintegración familiar, el aumento del narcotráfico, la drogadicción, la fuerte promoción de anti-valores por los medios de comunicación, las deficiencias de nuestro sistema educativo, la falta de oportunidades que tienen los jóvenes para superarse y obtener empleos; son las principales causas para que todavía estemos enfrentando fuertemente la problemática de la delincuencia juvenil.
Esta entidad evangélica juvenil, la cual está representada por los pastores y lideres juveniles Eliezer Rodríguez, Julián Musa y Ana Torres, sostienen que la principal necesidad que tiene nuestra sociedad y la juventud, es la falta de temor a Dios, o sea, una falta de respeto genuino a los principios y normas que el nos ha dado por medio a la Biblia, la palabra de Dios, la cual es el manual que garantiza la formación de hombres y mujeres íntegros, serios, morales y responsables, que tanto necesita nuestra nación.
En la sociedad dominicana hay una crisis muy grande de identidad en todos los extractos sociales, y para que existan cambios genuinos y efectivos, se necesita de una revolución moral y espiritual, donde todos volvamos a nuestras raíces, las cuales están en el cristianismo bíblico y, evidencia de esto es que nosotros somos el único país del mundo que tiene la Biblia en su bandera y esto se debe a que los que fundaron esta nación, tenían un alto respeto por Dios y su Santa Palabra. Es tiempo de que desde nuestras entidades promovamos los principios del Señor Jesús los cuales se destacan: el amor a Dios, el amor al prójimo, la fe, la paz, la justicia, el perdón, la bondad y la verdad.
lunes, 4 de febrero de 2008
Tiempo de la Verdad
La verdad es que este es el tiempo en el cual, el que quiera escapar ileso en el mundo espiritual, debe procurar con más diligencia los dones espirituales; con los cuales podrá enfrentarse a los continuos ataques malignos, que día a día se presentan en el mundo espiritual de los cristianos. En el capítulo 12 de la primera carta del apóstol Pablo a los corintios, se nos advierte que no debemos ignorarlos, porque es para provecho. En 1era. Pedro 5:8 dice que debemos ser sobrios y velad; pero no debemos estar desarmados, porque los ataques son a muerte.
Dones de Poder
Don de Milagros, Don de Sanidad y Don de Fe
Dones de Comprensión
Palabra de Sabiduría, Palabra de Ciencia y Discernimiento de Espíritu
Dones de Expresión
Don de Profecía, Don de Lenguas y Don de Interpretación de Lenguas
Aurelia del Rosario/
Dones de Poder
Don de Milagros, Don de Sanidad y Don de Fe
Dones de Comprensión
Palabra de Sabiduría, Palabra de Ciencia y Discernimiento de Espíritu
Dones de Expresión
Don de Profecía, Don de Lenguas y Don de Interpretación de Lenguas
Aurelia del Rosario/
La Sabiduría
Y si alguno se imagina que sabe algo, aún no sabe nada como debe saberlo (1 Cor. 8:2). En este versículo nos damos cuenta de que la sabiduría humana no es suficiente, por lo cual el Espíritu dice: Cosas que ojo no vio ni oído escuchó, son las que Dios ha preparado para los que le aman. Por eso sabemos que Dios nos ha dado a conocer todas las cosas porque le amamos y el Espíritu Santo dado por Él, nos enseña por experiencias, las cosas dichas por su hijo. (1ra. Corintios 2:6-16). Y si tenemos la mente de Cristo, y Cristo es Dios, y Dios lo sabe todo, y nosotros le amamos, podemos tener la sabiduría espiritual, si se la pedimos (Santiago 1:5). Y quien tenga sabiduría, demuéstrela con toda paz y prudencia (Santiago 3:13-18).
Marlene Feliz/
Marlene Feliz/
lunes, 21 de enero de 2008
¡No te quejes!
Un grupo de misioneros, caminábamos de un pueblo llamado San Francisco a Santa Catarina Loxicha, en la Sierra de Miahuatlán, Oaxaca, México. El recorrido duraría como cinco horas.
Ya habíamos caminado tres horas cuando dos de los misioneros, muy cansados, empezaron a quejarse de tanto caminar, por lo que nos detuvimos a descansar. En ese mismo instante pasó a nuestro lado un hombre a quien le habían amputado las dos piernas. Ese hombre solo avanzaba impulsado por sus brazos. Inmediatamente nuestro guía nos informó que el hombre sin piernas tenía que caminar más de ocho horas todos los lunes para comprar sus víveres.
Inmediatamente empezamos a caminar, y mientras lo hacíamos, escuchamos la oración de uno de los misioneros:
"Señor perdóname por quejarme tanto cuando otros están sufriendo más que yo, te prometo que mi corazón siempre estará agradecido".
Ya habíamos caminado tres horas cuando dos de los misioneros, muy cansados, empezaron a quejarse de tanto caminar, por lo que nos detuvimos a descansar. En ese mismo instante pasó a nuestro lado un hombre a quien le habían amputado las dos piernas. Ese hombre solo avanzaba impulsado por sus brazos. Inmediatamente nuestro guía nos informó que el hombre sin piernas tenía que caminar más de ocho horas todos los lunes para comprar sus víveres.
Inmediatamente empezamos a caminar, y mientras lo hacíamos, escuchamos la oración de uno de los misioneros:
"Señor perdóname por quejarme tanto cuando otros están sufriendo más que yo, te prometo que mi corazón siempre estará agradecido".
Autor: RAFAEL H. MALDONADO